
Venían con Crash, su último larga duración, debajo del brazo y con sus pildorazos comenzaron la noche. La temperatura empezó a subir con el que quizás sea
el tema más bailable
de este disco: “On the floor”, con su mezcla de rock clásico y charleston que te invita a no parar de moverte. Aquí ya pudimos ver que se
trata sin duda alguna de un grupo de directo, contagiando al público con su
gran hacer y consiguiendo que no quedara nadie sin menearse en todo el recinto.
Fueron cayendo canciones hasta lograr el clima perfecto para que el respetable
corease su “Arrivederci Cara (Bella Ciao)”, porque si algo ha conseguido Limbotheque, es reinventar
clásicos y hacerlos muy suyos. Interpretaron uno tras otro todos los temas más recientes, recordándonos también trabajos anteriores con "Boogie" o "Whisky is my drink". Memorable fue la interpretación de “Ojos Negros”.
Otro de los momentos álgidos de
la noche llegó con la versión de Scorpions “Still loving you”, qué hasta al heavy más purista le hubiera encantado, y sin duda, nos quedamos más que boquiabiertos con
el pedazo sólo de guitarra que se marcó David para cerrar la actuación.
Volvieron para acabar de reventarnos con “Creep”, otra de mis preferidas y terminar
la noche con uno de los temas que les consolidan como grupo de referencia del
indie estatal, “Freud”.
Las sonrisas en la cara de la
gente delataban que había sido una gran noche, que esperamos no tarde tanto en
repetirse.
Comentarios
Publicar un comentario