martes, 8 de octubre de 2019

Dan Baird & Homemade Sin - Screamer (JCPL Music 2018)

Aprovechando la inminente gira que traerá a Dan Baird & Homemade Sin por estos lares, nos acercamos a su última producción discográfica “Screamer” (JCPL Music 2018), con la que nos sorprendió muy gratamente después de una convalecencia que le retiró de los escenarios durante un año.

Para los profanos en la materia, Dan Baird se hizo popular a mediados de los 80 a través de la banda de rock sureño originaria de Atlanta The Georgia Satellites, con la que conquistó medios como la MTV a través de pildorazos como “Keep Your Hands To Yourself” o discos tan redondos como lo fue “In The Land Of Salvation And Sin” (Elektra 1989). Con una receta novedosa, junto a sus compañeros de tropelías, consiguieron destilar una fórmula que se daría por llamar Cow Punk o Alt. Country, y que no era más que la combinación de mezclar los viejos ingredientes de la música rock popular, con el country rock facturado al norte de los Apalaches, el outlaw country más divertido y añadirle unas gotas de punk rock.

Tras formar parte de grupos como The Yayhoos o The Bluefields, sigue en escena más de 35 años después, siendo reconocido como uno de los rockeros más reputados y considerados por los tabloides especializados.

Entrando en materia, tras el gran sabor de boca que nos había dejado un año antes “Rollercoaster” (JCPL Music 2017) y conociendo los problemas de salud por los que pasó, el bueno de Dan podría haber sido excusado si hubiera lanzado un álbum que estaba un poco por debajo de la media. Pero ya entendemos la precipitación. Con “Screamer” ha regresado a la cima que nos tiene acostumbrados, tanto compositiva como interpretativamente. Un álbum, desde mi punto de vista casi perfecto, con canciones pegadizas, melódicas, en definitiva, memorables.

Y es que se nota que Baird, tras haber sido golpeado por una leucemia como la CLL, ha sabido sobreponerse musicalmente con holgura, aunque lírica y temáticamente, sí que le ha afectado. Tener un descanso forzado de la constante gira en la que se ve envuelto desde hace años, para concentrarse en combatir (y superar, afortunadamente) la leucemia, suponemos hizo que tuviera un tiempo considerable para reflexionar. Temáticamente, las canciones de éste trabajo ilustran a un hombre que es muy consciente de la fragilidad de la vida, que recuerda los capítulos ya escritos y aprecia las cosas buenas de la vida, incluidas las relaciones, los amigos, la familia y el rock.

Abre con "Bust Your Heart" a lo grande, una melodía envuelta en un halo Fogerty, donde resalta el solo de Warner Hodges, ese héroe sonriente de las seis cuerdas. En sus dos trabajos anteriores "Rollercoaster" y "SoLow", Baird abrió tirando de memoria, escribiendo sobre sus años de instituto y su juventud en Georgia, precedente que continúa en "Screamer". Aquí, recuerda sus primeros flirteos con temas como "Adityda" y "Up In Your Kitchen", y el primer amor  a través de "You’re Goin’ Down". Con un riff pegadizo y un destacado bajo de fondo "What Can I Say To Help" destaca sobre la media, haciéndonos saltar de nuestra rutina poniéndonos a bailar con “You Broke It” melodía con fuerte riff que rezuma sensibilidades pop. Increíble que un pepinazo de éstas dimensiones no lo hayamos escuchado  en la radio.


Difícil determinar cuál es el mejor corte cuando un álbum en su conjunto es tan bueno. Quizá "Charmed Life" podría serlo. “Algunos me llaman afortunado, lugar y hora correctos, Ángel en mi hombro, todas las estrellas se alinean. Mírame viviendo la vida encantada”. Gran melodía pegadiza y coros a la altura. Clásico tema de los de Atlanta preconcebido para el directo. Pero para un servidor "Something Better" es épico. Una cadencia monstruosa que se balancea y te atraviesa, sube y baja, una balada de dimensiones increíbles embellecida por un emotivo solo de Hodges que es realmente colosal, un derroche de sensibilidad. Temas como este hacen a ésta Banda diferente del resto.

Por último hacer referencia a “Something Like Love”, interpretado por Warner Hodges a la voz y con un coro contagioso a cargo del resto. Por cierto, reseñable también que es muy recomendable el último artefacto producido en solitario por WarnerRight Back Where I Started” (JCPL Music 2017). Si quieres convencer a una persona joven, musicalmente poco sofisticada, de lo que es el rock’n’roll real, o eres un fanático del rock que necesita un rejuvenecimiento, éste es tu disco, aunque eso ya es parte de otra historia...

Dan Baird & Homemade Sin estarán recorriendo España en otoño: 



domingo, 29 de septiembre de 2019

Crónica Pat Reedy & The Longtime Goners en Madrid (27/09/2019)

Cuando conoces a tu guitarrista de pedal steel en Alaska, a tu sección rítmica en Suecia y no te importa nada más que seguir devorando kilómetros por las carreteras europeas para llegar al siguiente escenario…tienes que estar muy seguro de lo que haces. Y gozarlo.

Pat Reedy se presentó en Madrid dentro de la extensa gira que le ha traído por primera vez a España. Un tour que ha pasado por media Europa y que termina recorriendo nuestro país. 

Con el sombrero cowboy que le cubría su recortado cuerpo, pocos nos esperábamos la tormenta de country, rock o como se prefiera adjetivar la música de este coloso.

Buen humor desde el minuto uno, de esos que se transmite a los que habitábamos un metro de altitud y actitud inferior. 

En las pequeñas pausas entre sus cuatro primeras canciones nos fue contando las tramas de sus composiciones y la buena acogida que estaban teniendo sus conciertos en territorios peninsulares. Ha parado en sitios no habituales de los músicos forasteros, así que ha aprovechado para sembrar, como el mismo confiesa para próximas visitas.

Atreviéndose con un poquito español, luego confesaba que le faltó un mes de academia, estuvo dos, allí en Nashville, precisamente de las zonas menos permeables al tsunami del español que percibe por donde toca en su país. Y eso significa mucho mucho territorio para este correcaminos.

La carretera. La vida de esos conductores de trucks (camiones extra largos) americanos devoradores de millas. De alcohol, cervezas y lo complicado que es en el Bible Belt (cinturón de la biblia, los estados más religiosos) encontrar un sitio donde comprar unas birras, o cómo evitar esos Dry Countys (condados secos) durante las giras por el sur de Estados Unidos…

Todo nos iba bien, le entendíamos casi todo. Y entonces empezó a farfullar a toda velocidad con acento sureño. Ya no había más que dejarse llevar por el ritmo ramoniano al enlazar canciones. Más de veinte. EN HORA Y DIEZ. Y no sobró ninguna, incluso quedó sensación de satisfacción, de repetir, seguro.

Lo más cerca que voy a estar de esos garitos de las pelis del oeste contemporáneo fue con Pat Reedy, rápido y mortal, anoche.

Descargando bromas, historias, sentimientos, mala leche, soledad…mientras te provoca deseos de bailar, de cantar, de sonreír y de que no acabe nunca. 

Tan tranquilo, Reedy se despide en los bises con dos versiones, Hank Williams y Billy Ray, aceleradas claro.

Antes había hecho amplia presentación de sus tres trabajos de estudio y…había compartido una canción de su próximo disco, del cual se quejaba porque no encontraba el momento de parar de girar. No extraña. 

Una banda con la calidad que exige seguir a un líder genuino, con escasa voluntad de frenar. Los conciertos de este hombre no provocarían melancolía ni de refilón, solo un corte eléctrico sería capaz, durante un rato. 

No es cuestión de velocidad ni de aceleración, es que nuestra vida es así de rápida. Cada canción alcanza su plenitud en menos compases que hace décadas. Parece que Reedy encuentra sencillo despojar sus temas de lo innecesario, y no lo es. 

Un hombre que ama recorrer caminos no necesita alargarse, ni adornarse, solo tocar lo suyo y seguir rodando hacia la siguiente puesta de sol. 

Allí nos le volveremos a encontrar. 


Joe Wild

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Pat Reedy & The Longtime Goners - That's All There Is (And There Ain't No More)

Aprovechando la visita que están realizando Pat Reedy & The Longtime Goners por nuestros escenarios en éste mes de septiembre, nos acercamos a su último trabajo de estudio “That's All There Is (And There Ain't No More)” publicado el pasado año y con el que ha saltado el “charco” para presentarlo en el viejo continente, en una gira que le llevará por 12 fechas a lo largo y ancho de España.

Pat Reedy tiene un sonido que lo coloca dentro de la gran cantidad de músicos que practican música de raíces norteamericana, honky tonk y outlaw tradicional. Su último trabajo tiene todo lo que esperarías de un clásico álbum country de los 70, hasta la actitud de músico de la clase trabajadora que lleva el propio Reedy. Con este, su tercer Lp, primero bajo el sello Muddy Roots, los fans del de Nashville, estarán encantados y para aquellos que rascan en éste tipo de melodías, será seguramente, un buen punto de partida para conocerlo y aumentar la discografía particular.

Entrando a desgajar el álbum, uno de los temas más representativos con los que te topas de primeras es "Nashville Tennessee At 3 am", primer single extraído del disco del que ha facturado un bonito vídeo, con el que alaba y lamenta la escena actual en Nashville, con su exceso de turistas y músicos callejeros aspirantes al cetro de los legendarios outlaws. Otro favorito inmediato es "Conversation With Jesus". Siempre es curioso a la par que refrescante cuando un artista no tiene miedo de acercarse a la religión y lo hace sin complejos. En éste tema, el personaje principal de la canción tiene una experiencia cercana a la muerte y en ella, Jesús le muestra todas las cosas que han estado mal en su vida, desde su enfoque tanto religioso como político. Casi nada…

"Funny Thing About a Hammer" también tiene una excelente composición que muestra la sensibilidad por la clase trabajadora de Reedy, en una gran canción sobre los obreros que utilizan sus manos para producir. "Bloodshot Heart" alegre honky tonk con el que se abre el disco, es la introducción perfecta con la que se te irán los pies y el tema perfecto para que los vaqueros muevan sus botas en la pista de baile. Otra buena pista reseñable es la balada "Wedding Ring", con un gran toque de violín y una cadencia tipo Valls lento, con la que disfrutar del atardecer en tu porche saboreando un humeante café.


Varias canciones hacen referencia al trabajo en minas de carbón y ninguna más evidente que "Coal Train Blues". Las canciones sobre éste tema (la minería del carbón) son una larga tradición en la música country, casi tan grande como las canciones de camiones y cómo no podía ser de otra manera, en un álbum como éste con claras alusiones a la working class, no podía faltar una cantinela de estas características.

Recomiendo que peguen una escucha a éste artefacto sonoro, pienso que será muy bienvenido por los fanáticos del honky tonk y el country más proscrito. Sin duda Pat Reedy  y sus Longtime Goners serán un nombre a tener en cuenta en el futuro inmediato,  ya que su música no tiene nada que envidiar con la de leyendas y artistas contemporáneos de su género.

Y más recomendable todavía su directo, está a tiempo!!





viernes, 20 de septiembre de 2019

Crónica Them Dirty Roses en Fun House (Madrid) - 19/09/2019

Comentaba a la salida del Funhouse un amigo, buen conocedor, por asistencia regular, de la escena musical, que estamos asistiendo en los últimos años a la edad de oro de los conciertos, de la música en vivo. De cualquier estilo, para cualquier sensibilidad o insensibilidad, hay un espacio grande o pequeño donde será bien recibido en Madrid.

Los asistentes seremos muchos o pocos, pero siempre con ganas. Eso hay que aprovecharlo, por si acaso. Es cierto que el entorno acompañaba. Ocaso de jueves de veroño, para echarse a la calle con cualquier pretexto. O buscando tropezarse con uno.

Asistencia: siempre insuficiente para disfrutar de una hora y pico de auténtico rock and roll. Con la etiqueta detrás que se elija.

Aunque la camiseta del cantante, más hecha polvo que vintage, del equipo de baseball de su instituto en Gadsden (Alabama) dejaba claro el origen geográfico.

Público diverso, desde el fan rockero al entusiasta del afterwork, con ganas de rock sureño cañero y alguna charla evitable producto de la amistosa exaltación y la adrenalina. Un paso hacia adelante y…solucionado.

Es de agradecer, en estos tiempos de excesos, que un grupo defienda sus aún escasos temas sin recurrir artificialmente a alargar las actuaciones. Se dejaron alguna canción para la próxima visita que, atendiendo a la larguísima lista de paradas en su actual tour, no tardará mucho. Esperemos.

Cuando una banda disfruta así en el escenario se olvidan los kilómetros y las incomodidades. De algo tiene que servir que dos hermanos con dos amigos decidan pasear su música durante semanas por Europa. Te conoces y los conoces tanto que no es un factor desestabilizante que os deje tirados la furgoneta en mitad de la meseta castellana. Se trata de tocar, cuantos más lugares y personas mejor.

Desconozco sus impresiones sobre su actual gira aunque parecían satisfechos de conocer una nueva ciudad de donde se irán mañana dejando un rastro de buen aroma rock.
Una senda bien sencilla. Apestan honestidad desde el primer acorde.

Un sonido más crudo o duro que en sus grabaciones permitió apreciar el magnifico acoplamiento de estos cuatro tipos que se apoyan en una batería precisa, seca, sin un golpe gratuito. Un bajista alérgico al virtuosismo estéril para sellar unos cimientos rítmicos que permiten el lucimiento de un estupendo frontman, esto es, carisma y voz, ayudados con picantes riffs guitarreros, ajustados en el tiempo pero de amplio espectro disfrutón.

Tienen oficio y están construyendo su repertorio a base de carretera y buenos conciertos, solo se puede esperar lo mejor del futuro de Them Dirty Roses,

El presente lo disfrutamos anoche.

Joe Wild

martes, 3 de septiembre de 2019

Matt Woods - Natural Disasters

Sin otro propósito más que el de acercarnos al último trabajo editado por Matt Woods, nos documentamos y escuchamos éste “Natural Disasters” (Lonely Ones Records 2019) para comentaros nuestras impresiones y hablar de su inminente gira.

Dado que nadie, exceptuando el más devoto de los fans, se siente obligado a pagar por consumir música, los artistas han tenido que encontrar alternativas para mantenerse. Y la verdad que está todo inventado: camisetas, posters, chapas, shows privados, actuaciones callejeras… Así que la única salida y la columna vertebral de sus ingresos, no es otra, que girar constantemente. El resultado y sus efectos secundarios, imaginadlos: cansancio, soledad, aislamiento e intentar llenar los vacíos con experiencias que no son tan habituales para la “gente de a píe”. Y el barbudo de  Knoxville es uno de estos personajes. Constantemente en movimiento musical, siempre persiguiendo el próximo concierto, ha grabado su cuarto álbum, cargado de historias de carretera y de su casa en el Sur que ha dejado (temporalmente).

Matt Woods es un veterano de la carretera, sí alguna vez hubo uno (la próxima será su tercera gira europea en apenas tres años, amén de los miles de kilómetros que ha surcado en sus Estados Unidos), y esas millas se encuentran en sus composiciones. El tema que ha servido de single, "Blue-Eyed Wanderer", más movidito en comparación con lo que venía haciendo, es la nota confluyente de todo el disco. Establece un conflicto vital, la lealtad emocional a su hogar versus perseguir su sueño en el camino: "Sigo atrapado en pensamientos de alambre de púas". Siempre hay algo o alguien que lo empuja hacia su hogar, pero no puede abandonar el camino todavía, porque siempre hay alguien compitiendo por ocupar su lugar: "No soy el último de los vagabundos de ojos azules".


En diez temas de auténtico, visceral y guitarrero rock de raíces, Woods expresa un cariño a regañadientes por su hogar y sus raíces sureñas. "Drive-Thru Town" es una mirada de medio tiempo a cualquier pueblo pequeño de Estados Unidos, lleno de fábricas cerradas, trabajos temporales e intentos fallidos de irse: "No hay camino para salir de una ciudad de paso". “My Southern Heart” es una de esas baladas a las que nos tiene acostumbrados, interpretada desde las entrañas, encuentra al narrador mirando hacia atrás a una relación que ha sido ensuciada por su actitud errante y su inquietud, hasta que ella se levanta y abandona su corazón sureño: "Sé que alguna noche / Encontrarás otro debajo de esas luces del norte". Con “Cold Civil War” muestra las diferencias políticas con las que se ha llegado a la actualidad, recordándonos que todo comienza en casa al enfocarse en la lucha dentro una familia: “Hay no hay azul ni gris aquí abajo hoy / Ningún hombre está tratando de liberarse de las cadenas / No hay miedo rojo para temer, todos somos familia aquí / Luchamos en el Día de Acción de Gracias”.


Sin embargo, toda esta deambulación por carreteras secundarias deja a un hombre con ganas. En el melancólico rasgueo que cierra el álbum, "Corner of the World", Woods insta al oyente a no distraerse con el ruido, porque hay consuelo en lo pequeño y familiar: "Encuentra un rincón del mundo que te haga feliz". “Natural Disasters” ha sido producido por Joey Kneiser, y todas las canciones han sido escritas por Matt Woods. La banda, también llamada Natural Disasters, incluye a Adam Meisterhans (guitarras eléctricas), Jeremy Mackinder (bajo), PJ Schreiner (batería) y Mike Webb (teclas), con armonías de acompañamiento proporcionadas por Lance Howell.

Mientras tanto, volverá a salir a la carretera y nos visitará éste mes de septiembre en una gira que le llevará por la Península Ibérica a lo largo de 20 fechas. Ha sobrevivido a sus contemporáneos, y todavía no está listo para rendirse.


lunes, 29 de abril de 2019

Honesto calentón en el nido de los tahúres

BARRACUDAS, MADRID,  26 DE ABRIL DE 2019
FREEWHEEL + CALENTÓN

No creo que nadie, ni siquiera los grupos ni el Barracudas, esperaba que las circunstancias juntaran en el histórico escenario del Parque de las Avenidas a un cartel tan dispar.
Ninguno de los dos grupos quería que apareciera su foto en el póster promocional, y al final se comió el marrón Freewheel, para disgusto de sus miembros. 
Los teloneros de ese día, porque en la devolución de la visita serán los últimos, estaban encantados sin foto.
Fotos Blanquinni.com

Normal. Ni los extremeños ni los madrileños se preocupan mucho de esas chorradas. 
A lo mejor nunca petan un estadio, ni un festival. Les da igual a sus seguidores, escasos a lo mejor, pero entregados.
La cuestión no es si venden o no, si no lo que tocan. Y tocan menos de lo que merecen. 
Tanto sus repertorios, en época de masivos karaokes televisivos, PROPIOS, como sus directos, después de las pocas oportunidades que tienen de subir a escenarios, merecen mucho la pena. 
Dos idiomas. Calentón castellano frente al inglés Freewheel.
Dos estilos. Crudo y directo ese extremeño y mosaico de influencias extranjeras el madrileño.
Dos repertorios. Originales y propios en los que basar las actuaciones. 
Dos buenos grupos para cualquier ocasión. 
Alvarito vs AlVarone.

La cuestión en este tipo de conciertos no es como en los de ricos y famosos; si hay nuevo disco, presentar un videoclip, la campaña de publicidad o similares.
A dos metros, sin maquillaje ni séquito, lo único que vale es lo bien que te lo pasas tocando y viajando con los otros músicos.
Al público que no es familia y amigos lo único que le interesa es lo buena que sea tu actuación en directo, si las canciones además son originales: bingo. 

Fotos Blanquinni.com
Desde Plasencia, en Cáceres, no es complicado llegar viniendo por carretera. En tren es otro cantar, afónico.  Aparcaron en la puerta, para que Madrid les saludara otra vez: Madres e infantes principalmente, ya que era la hora de salida de los colegios. Buen comienzo. Iban a tocar esa noche cerca de la M30 para continuar al día siguiente hacia su segunda casa: el cinturón urbano de Madrid, esta vez, Fuenlabrada. Doblete madrileño en fin de semana, gente sensata.

Calentón no engaña a nadie. Rock urbano honesto, como lo entendemos aquí. Cerca, desde el otro lado de la M30, en La Elipa, los Burning deben de ver a estas generaciones como herederos directos. Leño, Platero (con versión en los bises) y ,por supuesto, Extremoduro van a ser recordados cuando oyes a estos placentinos, pero eso no quita calidad a su, de momento, único disco: “Canciones que gemías tú”.

Sin complejos, recién cenados y con apoyo de algunos de sus paisanos, comprobaron el calor abrasador del escenario del Barracudas para ir dejando caer todas sus composiciones con ese sonido a prueba de dinamita que va aplastando con los instrumentos y rematando con las letras. Canción tras canción. 
Mejorándolas en concierto, aunque algunas parecen cancho (piedra de granito extremeño), aportando diferente vida a temas duros en su forma musical y su fondo.
Si alguien no ha escuchado aún “A pulso de garrapatea”, “Blanca y negra” o “Sa´maquillao” son excelentes cartas de presentación para cualquier curioso que quiera un buen Calentón rockero. Un placer poco conocido. 

Fotos Blanquinni.com
En casa, en el barrio mejor dicho, jugaban Freewheel.
Es muy complicado saber qué esperar de estos cuatro tipos. Son unos tahúres. Tocan en función de las circunstancias, porque disponen de repertorio de sobra.
Wheel será por la ruleta de la fortuna. Free porque sus conciertos son muy baratos. Sus canciones no pueden ser encerradas en un mismo conjunto, ni en sus discos.
Saben que no hay un horizonte cercano que les haga vivir de su grupo pero en cada concierto lo dan todo y se lo pasan bomba. 
A veces parecen un grupo del Manchester de Stone Roses y Charlatans y otras powerpop, a veces punk y en ocasiones unos rockeros americanos de guitarra habladora.
Pero no en un disco, ni en un concierto…¡en una única canción!

No sé cómo lo hacen, no quiero saberlo. Lo alucinante es que funciona.
No vas a salir de un concierto suyo aburrido, ni decepcionado, simplemente vas a preguntar:
¿quiénes son estos tios? ¿por qué no había oído hablar de ellos?¿son suyas las canciones?

Llevan unos cuantos años, unos cuantos discos y menos conciertos de lo que merecen sus directos.
James, un inglés sorprendentemente parecido a un tal Jesse, amigo del frontman, me aseguraba junto a la barra que las letras no eran nada malas, para su propia sorpresa.
La música, melodías e interpretación, camina sola durante la actuación.

Fotos Blanquinni.com
Si alguien vio el concierto de hace unos meses en La Boite puede olvidar que coincidían algunas de las canciones del repertorio. 
Pero estos tahúres de los madriles, por aburrimiento, empatía, vacile o, lo más probable, diversión, dan vueltas a sus propias creaciones.
Se tiraron por el lado más cañero y rockero para no dejar que los Calentón les ganaran por contundencia y juventud. 
De la divertida locura del frontman solo se pueden hacer cargo esos tipos, a veces terapeutas, que le ganan espacio a base de defender canciones cojonudas en cualquier circunstancia.

No giran mucho.
No es fácil enterarse cuando lo hacen, no tienen departamento de comunicación.
No son caros sus conciertos
Si alguna vez tocan cerca de donde vive…no se los pierda. 

Joe Wild

jueves, 11 de abril de 2019

Tina Bednoff & The Cocktailers, Hot Rockin' Rhythm'n'Blues desde Finlandia de gira por la península.

¿Música en Finlandia? ¿Quién nos podría contar algo? Sinceramente, por lo que he leído parece que existe una escena Rap y Heavy Metal que sobrepasa sus fronteras de forma minoritaria, pero sería incapaz de hablaros de ningún grupo en concreto. Sin embargo, como en la pequeña aldea de Asterix y Obelix, hay un incipiente reducto qué, basado en los sonidos más añejos afines al rock’n’roll y el rhythm & blues, late con fuerza en el corazón de aquel país del Norte. 

Además ¡resulta que son mujeres vikingas quienes tiran del carro! Un hervidero de talento que se personifica en artistas como Ina Forsman o la protagonista de esta reseña, Tina Bednoff y sus Cocktailers.

Nacida en Helsinki, esta señorona del blues, sorprendió a los aficionados a la música en todo el mundo con el lanzamiento, a través de la disquera española El Toro Records, del CD “Jump, Sister, Jump”. Catorce trallazos del más puro sonido rhythm & blues 40’s - 50’s, en los que se entremezclan temas propios con versiones deJohnny Otis o Jesse Mae Robinson, y que pasan como pequeños capítulos a través de una coctelera en la que se mezclan el rock’n’roll más primigenio, con el blues del Delta, la exótica y la rumba. Grabado en analógico, en una sola toma y en directo en el propio estudio, ha sido producido por Tomi Leino con un solo pretexto, ¡que el oyente baile hasta quedarse sin uñas en los pies!


El proyecto comenzó a gestarse en 2012, cuando el bajista Long John Rantapuro coincide con Tina y comienzan a realizar algunas sesiones de “cocktail-jazz” y rhythm & blues. En 2013 el pianista Jorma Niemi sube a bordo de la nave, pero de alguna manera no hay conexión y es sustituido por Ville "Doc" Tolvanen, cerrándose el círculo con una química extraordinaria entre los tres. Aunque Tina da nombre a la banda, funcionan como un grupo a nivel compositivo y decisorio, con una cooperación absoluta entre sus miembros. 

  
Si te atreves a pasar por alguno de sus conciertos, podrás comprobar que han mamado las mejores enseñanzas de Memphis MinnieBig Mama ThorntonLittle RichardLouis JordanRoy MiltonJunior Parker, Hound Dog Taylor Elmore James... Con una afinidad atemporal con las raíces de la música americana y una profunda comprensión del ritmo y blues de hoy en día, han surgido como una figura colorida en la escena del siglo XXI, con la frescura suficiente para no sonar de forma caduca, y con una front-woman que aparece como una cálida, carismática y virtuosa guitarrista.

Señoras y señores, prepárense para ver una de las actuales sensaciones en la escena escandinava. Cosechando inmejorables críticas a nivel mediático, directos desde el Barrio Rojo de Helsinki, Tina Bednoff & The Cocktailers, Hot Rockin’ Rhythm Blues desde Finlanda!!! ¿Quién dijo que en Laponia eran fríos?

Entre el 10  y el 18 de mayo les tendremos por nuestras latitudes, no desaproveches la ocasión de verles en tu ciudad. Estas son las fechas:



10.05 - Sala Beat - Tomelloso
11.05 - La Posada del Diablo - Alcalá de Henares
11.05 - Fun House - Madrid
12.05 - La Cachorra yeyé - Albacete
14.05 - La Gramola - Orihuela
15.05 - Loco Club - Valencia
17.05 - ZZ Pub - Málaga
18.05 - European Rock'n'Roll Meeting - Torremolinos