Ya está aquí y esta vez ha venido
para quedarse, como dice su nuevo trabajo, es su turno y ha venido a reivindicarlo.
David Hooper nos presenta un disco que
quizá sea el mejor hecho hasta la fecha en su estilo, en tierras hispánicas. Lo
que sí que es seguro, es que se trata del que tiene el sonido más negro de
cuantos se han facturado aquí. Southern Soul en la línea de sellos como Stax o Hi Records con reminiscencias del mejor Al Green y la frescura de este siglo. Su turno ha llegado y quiere reivindicarse a través de esta joya (It's My Turn - Tucxone Records) para seguir la estela de contemporáneos suyos como Lee Fields o Sonny Khight.
David Hooper nace en Houston
(Texas) en el seno de una familia muy relacionada con la religión y las
actividades organizadas por la iglesia. Es de éste modo cómo David entra en
contacto a muy temprana edad con la música y más concretamente con el góspel y
la música de raíz afroamericana. De niño comienza tocando la trompeta pero por
problemas de asma tiene que pasarse a la guitarra. Ya por aquella época empieza
a demostrar sus dotes artísticas emulando en reuniones familiares a artistas de
la época. Su afición por la música se hace pasión y en los 80’s empieza a
trabajar en estudios profesionales, viendo en la universidad aspectos
relacionados con el negocio musical, para llegar a montar su propio sello “DaCloud”. A través de él grabaría un discazo de
modern soul, “Believe In Me”, muy
cotizado en la actualidad.
Es en este momento cuando Archie
Bell And The Drills le llaman para girar junto a ellos como telonero por el Sur
de Estados Unidos. Durante esta gira David descubre su talento como frontman y
se despierta su vena solista. Se muda a Los Angeles para afianzar su carrera y
empieza a trabajar con una banda local llamada “Hollywood”, con la que se
estrenaría en Las Vegas e incluso llegaría a actuar en Hong Kong.

Estar en España se hace muy duro,
sobre todo al principio, por el idioma y porque encontrar músicos que
entendieran su música, el Soul, por no hablar de ganarse la vida
interpretándola, se hace muy complicado. Hace 15 años cuando llegó, la escena Soul
no estaba tan desarrollada como ahora, así que para ganarse la vida decide
actuar en solitario yendo a cualquier sitio que le pagaran. Llegó a desarrollar
su show en solitario de tal manera que fue requerido en locales donde sólo
actuaban bandas.
Y de esta manera llegamos a 2015,
donde a través de Tucxone Records y acompañado por una súper banda de soporte,
The Silverbacks, nos ofrece “It’s My Turn”,
un trabajo con el que seguro se convertirá en referencia de los sonidos
funk/soul con reminiscencias años 60’s. Auténtico southern soul de fabricación
estatal, pero con la experiencia y raíces que sólo un cantante de la
trayectoria de David puede aportar. Intensas baladas y riffs pegadizos para
cimentar una sólida montaña coronada por la aterciopelada y expresiva voz de
este coloso.
Temas
compuestos por Mark Ibarz y Eduardo Martinez (guitarra de The Silverbacks), con
letras de Mark Ibarz y el propio David, que se resumen en un disco que rivaliza
con artistas actuales de escuderías como Daptone o Unique. Transmite la
sensualidad que se espera de cualquier disco de soul que se precie de serlo,
contagiando el entusiasmo de Hooper, y la felicidad e ilusión por un proyecto
que puede ser definitivo. Con una portada estilo añejo y un contenido que te
lleva del más puro soul al funk más bailable, se muestra un disco con mucha
vida, una voz brillante y una conjunción con la banda que se hace inseparable.
Los vientos destacan por su falta de estridencia sin perder protagonismo y se
perciben guiños a artistas como James Brown u Otis Redding. En resumen, una
joya propia de otros tiempos, de los años de esplendor de estos estilos.
En directo una auténtica
apisonadora, con dos sold outs en sus respectivos últimos conciertos en Madrid,
vuelven a la carga para maravillarnos y demostrarnos que están en un momento
dulce e irrepetible. Soul Time!!
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