Lo de esta banda se podría
traducir, desde que se formaran en Valencia allá por 2003, en un clásico ¡Donde
vamos la liamos! Y es que es una banda con vocación al desmadre total, al
despiporre sin control, concebida para la madre de todos los directos, convirtiéndose
éstos en auténticas fiestas de sudor, cerveza, baile desenfrenado y muy, pero
que muy, buena música.


Tras un descanso en 2010 y a la
aparición del documental “Agáchate y mira
mi corazón” (Slovenly), en 2011 quedaría fijada la formación que aguanta
hasta hoy en día. Al frente el genial y carismático vocalista Juanito Wau, con
su inconfundible voz forjada a base de tabaco y carajillos, se caracteriza por
el collar de huesos que luce en los directos y por una propensión desmedida al
desparrame, convirtiéndose en el hilo conductor de la banda frente a su
público. Fletán es el otro miembro originario de la banda, encargado de
aporrear sin piedad los tambores, marca el ritmo de la fiesta con una energía avasalladora
en cada sesión de despiporre infernal. Satu le acompaña a las cuatro cuerdas,
consolidando ese ritmo machacón que te tritura la cabeza y Molongui es el encargado
de llenarlo todo de “fuzz” con su tozuda guitarra. La guinda la pone Belinda,
última en entrar a formar parte de esta hueste del disparate energúmeno, qué
con su Vox Continental, le da ese toque sesentero que se infiltra en tu
cerebro.
En 2013 volverían a la carga con
una nueva entrega, “Todo Roto”, otra
obra cumbre del garaje nacional no apta para oídos cursis. Slovenly sería de
nuevo la discográfica encargada de la edición y como el anterior trabajo, sería
producido por Jorge Explosion y grabado en sus estudios Circo Perroti. En la línea de los discos precedentes,
combinan temas propios con versiones muy bien elegidas. Aquí hay temas
castellanizados de los Kinks (Todo lo voy
a romper), Dave Davies (Es un buen
día) o Cuby and The Blizzards (Fruta
podrida), qué combinan con nuevos himnos propios que rayan a gran altura
como el “No me verás caer” o el
trepidante “La ciudad no es para mí”.
Letras con rimas desternillantes y muy buen humor conjugan con brillantes
recorridos rítmicos, gotitas del más puro ye ye hispano, guitarras
rimanbluseras, que en algunos momentos muestran destellos surf, y sensacionales
líneas de órgano. Los maravillosos “gritos”
de Juanito hacen patente la personalidad de este combo haciéndolo único. Garage
Punk sin contemplaciones, con muchas influencias de las mejores escuelas pero
con una patente muy personal e inconfundible.
Si todavía no los has visto en
directo ¡no sé a qué esperas! Y si ya los has visto, pues… ¡repite! Sus
directos son una auténtica ración de nervio, peligro, rabia y velocidad. Juegan
en una liga sin competidores, un espectáculo a la altura de muy pocas bandas
hoy en día. Compruébalo el viernes 26 de junio, en la Meca de todas las salas, El
Sol.
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