Todos los fines de semana nos surgen dudas ante tanta agenda cultural y el pasado viernes, nos tocó elegir entre la infinidad de conciertos que se
celebraban en Madrid. En la céntrica sala El Perro De La Parte De Atrás Del
Coche nos congregamos alrededor de medio aforo para presenciar la actuación por
primera vez en la ciudad de la banda del sur de Inglaterra Red Butler.
Sabíamos que se trataba de un conjunto
de blues-rock, recientemente nominado como mejor banda en los British Blues Awards y que hacía menos
de un año que había dejado la formación su cantante femenina. Este hecho,
relevante ya que habían grabado los dos Lp’s que tienen editados hasta la fecha
con ella, hacía presagiar un set marcado por la diferencia vocal con su nuevo
cantante y guitarrista Dan Spellman,
y por la incursión de una nueva guitarra que aportaría más contundencia al
sonido del combo. Tras haber husmeado por Youtuve
y no encontrar videos más que del directo de la banda, te podías hacer una vaga
idea de lo que te ibas a encontrar: mucho blues-rock tirando a hard-rock, que
te hacía recordar las gloriosas bandas que se surgieron en las Islas Británicas
durante los años 70.
Las miradas de complicidad y los
gestos de aprobación se propagaron por la sala de manera unánime. Utilizando
los temas editados hasta ahora que mejor se adaptan a la nueva voz del grupo,
fueron cayendo joyitas como “Jay Walker”,
“Calm Before The Storm”, “Say Hello (To My Little Friend)” o la
hipnótica “Belly Of The Blues”, con
la que se produjo uno de los momentos más mágicos de la noche cuando la
magistral guitarra de Alex Butler
atrapó al respetable dejándolo más que boquiabierto. Ojito con el chaval, tiene
madera y sigue la estela de grandes maestros como Rory Gallagher, acuérdense de lo que digo.
Entre medias pudimos disfrutar
entre otros del “Baby Please Don’t Go”
que popularizaran Joe Williams o Muddy Waters, de algún tema nuevo, “Ain’t No Love In The Heart Of The City”
recuerda al mejor Gary Moore a través
de cinco densos minutos en los que simplemente te quedas perplejo con la
calidad interpretativa del guitarrista pelirrojo del condado de Sussex, caldeando
el ambiente a través de trallazos del pelo de “Black Flies”, para llegar al punto de ebullición total con “Big Bad Wolf” en la que el bajista, Mike Topp, aprovechó para enfundarse
una careta de lobo feroz y hacerse protagonista de la canción saltando del
escenario a la barra delantera para enardecer al respetable que le siguió
entregado cual ovejita que va al matadero.
Para cuando se despidieron con el
tema “Show Me The Money” con el que
se presentó a los componentes de la banda y Alex tuvo otro momento para el
esparcimiento personal lleno de buen gusto, la sala había llegado a la
temperatura del infierno y el jolgorio era generalizado. Al grito del famoso
coro futbolístico Oeeeh,Oe,Oe,Oeeeh y previa grabación por parte de la banda de
un acontecimiento que les parecía insólito y les llenaba de felicidad por las
caras que tenían, volvieron a la carga con un medley en el que reconocimos
entre otras joyas el “Cocaine” de Clapton o el “Foxy Lady” de Hendrix.
Resumiendo, es más que cierto que
tienen algo que conecta con el público de una manera especial, seguramente su sentimiento
instrumental a la hora de interpretar las canciones, y háganse un favor, sí
vuelven por su ciudad no duden ni un momento… ¡Elijan a Red Butler!
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